Tu envío es gratuito en pedidos superiores a $350.000. 🎁 Haz tus compras con tranquilidad, ¡nosotros nos encargamos de los gastos de envío! 🚙

¿Qué tipos de almohadas existen y cuál elegir?

A veces restamos importancia a elegir la almohada perfecta, sin detenernos a pensar que esto influye directamente en la calidad del descanso, la postura y la salud de tu cuello. En el mercado existen diferentes tipos de almohadas, cada una diseñada para brindar un nivel de confort, soporte y frescura únicos.

En brissa sabemos que el descanso ideal es personal. Por eso, te ayudamos a conocer las opciones más comunes —desde las de plumas y plumón hasta las de espuma viscoelástica o microfibra—, explicándote cómo elegir la más adecuada según tu postura, preferencias y necesidades específicas.

Conoce los tipos de almohadas más comunes

Plumas y plumón: suavidad y frescura

Las almohadas de plumas y plumón son un clásico por su ligereza y capacidad de adaptación. Su relleno natural permite una excelente transpiración y una sensación de suavidad incomparable. Son ideales para quienes buscan una firmeza suave y disfrutan de una almohada mullida.

Sin embargo, requieren un mantenimiento especial: deben airearse con frecuencia y lavarse con cuidado. Si eres alérgico, podrías preferir versiones hipoalergénicas o rellenos sintéticos similares.

Viscoelástica: soporte y memoria de forma

La almohada viscoelástica es una de las favoritas por su capacidad para adaptarse al contorno de la cabeza y el cuello. Gracias a su espuma de memoria, distribuye el peso de forma equilibrada, ofreciendo soporte cervical y aliviando puntos de presión.

Es perfecta si buscas una firmeza media o alta, especialmente si duermes de lado o padeces molestias cervicales. Además, algunos modelos incorporan gel refrescante, ideal para quienes prefieren una sensación de frescor durante la noche.

Consejo brissa: si te interesa cuidar tu postura y aliviar tensiones, no dejes de leer nuestra guía sobre almohadas cervicales —una opción ergonómica que complementa perfectamente el descanso.

Microfibra: fácil de lavar

Las almohadas de microfibra se caracterizan por su ligereza y fácil mantenimiento. Son transpirables, lavables en máquina y mantienen su forma con el uso constante. Además, son una alternativa excelente si buscas una opción hipoalergénica y a buen precio.

Por su firmeza media, se adaptan bien a diferentes posturas, aunque no ofrecen tanto soporte como las viscoelásticas o las de látex. Son ideales para quienes buscan practicidad y limpieza sin complicaciones.

Sherpa: suave y cálida

Las almohadas de sherpa se han popularizado por su textura suave y su capacidad de mantener el calor. Están pensadas para climas fríos o personas que disfrutan de una sensación de abrigo durante el descanso.

Aunque suelen tener relleno de microfibra o espuma, su funda exterior en tejido sherpa aporta confort térmico y un toque decorativo acogedor.

Define la firmeza adecuada para tu forma de dormir

La firmeza es el punto de partida al elegir entre los diferentes tipos de almohadas. Esta determina el nivel de soporte y la alineación de la cabeza con la columna.

  • Firmeza suave: recomendada para quienes duermen boca abajo, ya que evita la tensión en el cuello.
  • Firmeza media: ideal para dormir de lado, brindando equilibrio entre soporte y comodidad.

  • Firmeza alta o firme: perfecta para quienes duermen de espaldas o necesitan mayor soporte cervical.

Tip brissa: una almohada con la firmeza adecuada mejora la ergonomía y ayuda a prevenir dolores cervicales, como mencionamos en nuestro artículo sobre cómo lavar una almohada para prolongar su vida útil.

Considera tus necesidades específicas de salud o alergias

Cada persona tiene necesidades únicas, y la elección correcta debe tener en cuenta aspectos como alergias, problemas de cuello o sensibilidad a los materiales.

  • Si padeces alergias o asma, elige almohadas hipoalergénicas con fundas protectoras transpirables.

  • Para quienes sufren dolor cervical, las almohadas ergonómicas o de espuma viscoelástica son la mejor opción.

  • Si buscas frescura, las almohadas con gel o microfibra ofrecen ventilación y confort térmico.

Además, algunas almohadas combinan tecnologías antibacterianas y tejidos de cuidado de textiles, ideales para mantener la higiene durante más tiempo.

Elige el tamaño de almohada que mejor se adapte a tu cama

El tamaño influye tanto en la estética como en la funcionalidad. No solo debe ajustarse a la cama, sino también a tu forma de dormir.

  • Individual: (50x70 cm) para camas sencillas o uso personal.

  • Doble: (70x90 cm) ideal para compartir o para quienes cambian de postura al dormir.

  • King: (90x110 cm) perfecta para camas amplias y quienes buscan un soporte envolvente.

Ten en cuenta que una almohada demasiado grande puede modificar tu postura de descanso, afectando la alineación del cuello y la columna.

Conocer los distintos tipos de almohadas te ayudará a tomar una decisión más informada y personalizada. Ya sea que prefieras la suavidad de las plumas y plumón, el soporte de la espuma viscoelástica o la practicidad de la microfibra, lo más importante es que se adapte a tu forma de dormir y te brinde el confort que mereces.

En brissa creemos que cada detalle cuenta para lograr el descanso perfecto. Por eso, te invitamos a conocer nuestras opciones en tipos de almohadas de alta calidad y con el sello que nos caracteriza.